martes, 19 de febrero de 2008

El deseo y el cálculo racional

"El destino de las personas lo guían los deseos y no los cálculos racionales". Es la conclusión que extrae el profesor Germán Gullón de la última novela de Philip Roth, Sale el espectro. También puede extraerse de otras obras del autor norteamericano (por ejemplo de la anterior, Elegía). La aserción no es muy diferente de la que ya proponía Spinoza en su Ética. Al obrar, estamos abocados a elegir lo que es más acorde con nuestra naturaleza. Dicho esto, habría que tratar de entender por qué, desde esa configuración volitiva común, las personas alcanzan en su trayecto vital destinos tan variados. Por qué unos consiguen, mejor o peor, el equilibrio. Por qué otros se despeñan.

Patologías aparte, apuntemos como hipótesis que básicamente hay dos tipos de personas:

- Aquellas cuyos deseos los encaminan hacia objetivos que coinciden sustancialmente con los que para ellos señala el cálculo racional.

- Aquellas cuyos deseos apuntan en direcciones que divergen sustancialmente de las que la razón les aconseja.

Podría pensarse que las primeras personas son saludables y las segundas no. Pero parece una simplificación, un afán de "normalización" excesiva de la gente. En el segundo grupo hay también individuos capaces de llevar las riendas de su existencia e incluso de realizar grandes logros. Pero así como las personas del primer grupo pueden obrar, por así decir, tranquilamente, dejándose llevar por lo que su naturaleza les reclama, los otros, para no descarrilar, deben elegir entre dos formas de violencia más o menos sostenida:

- Reprimir sus deseos irrazonables y, algo nada baladí, aprender a hacer tolerable esa represión.

- Aceptarlos, perseguirlos con decisión y aprender a vivir enfrentando los riesgos y percances de toda índole que implica la conducta irracional.

Ninguna de estas dos vías garantiza el éxito. Pero cualquier vía intermedia asegura el fracaso. La gran pregunta es: por un camino o por otro, ¿pueden quienes desean cosas irrazonables alcanzar la paz? Difícilmente, mientras el deseo subsista, salvo que encuentren algo, o a alguien, que les ayude a sublimarlo (ya sea por la vía de la renuncia o la de la saciedad). En otro caso, sólo pueden aspirar a resistir hasta que se apague, y poder decir, si ese día llega (no es seguro), que sobrevivieron a él.

Y tus deseos, ¿coinciden o no con lo que te dicta la razón?

11 comentarios:

Clara dijo...

Vaya post, menos mal que no ibas a sucumbir, jejeje...
Primero habría que especificar a qué te refieres con "deseos", ¿a una mezcla de instintos, sentimientos, intuiciones...es decir, a todo aquello que está fuera del ámbito de la razón?. Si es así,yo creo que la clasificación que has hecho es "clásica" pero está siendo rebatida. De hecho parece que tomamos decisiones tanto con nuestra parte racional como con la emocional,íntimamente ligadas, y ambas son necesarias para un funcionamiento normal, "humano" (bueno, no lo creo yo, es lo que dicen Damasio and Co. y ya lo sabes). Así que parece que son dos ámbitos que están condenados a entenderse para que los seres humanos consigamos un funcionamiento "normal", "humano".
Por eso,cuando hablas de personas que "persiguen con decisión y aprenden a vivir enfrentando los riesgos y percances de toda índole que implica la conducta irracional" creo que estás definiendo un comportamiento racional , no irracional ni patológico, pero que no se ajusta a "la norma establecida" ,que va contracorriente.Es decir, que más que de ir contra la razón estás hablando de ir contra la "opinión pública" u "orden establecido".
¿En qué bando nos colocamos cada uno?, supongo que aquí entra la educación, los valores, la trayectoria vital y, fundamentalmente, la fortaleza de cada uno para enfrentarse a las seguras reacciones adversas.

Un abrazo

María

P.D: Dejo un par de enlaces que hablan sobre lo patológicas que pueden llegar a ser las decisiones puramente racionales

Clara dijo...

Vaya, parece que ahora soy Clara, ya lo cambiaré.
Los enlaces:

http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=1585&pIdSeccion=46&pIdNoticia=504694

http://www.utilitarianism.com/utilitarian-moraljudgments.pdf

Saludos
María

Samantha Keyela dijo...

Pero ¿qué es un deseo irracional?¿no será que a menudo entendemos razón por conveniencia?Lo único que se me ocurre calificar como deseo irracional es aquel con cuya consecución atentaríamos contra nuestra propia vida, y ello porque como simples criaturas de la naturaleza, estamos "programadas" para sobrevivir.

Saludos,

Orl

Clara dijo...

Hola Samantha ;).
Yo sí creo que dejarte llevar exclusivamente por el deseo tiene un punto "irracional" ,como diría Lorenzo, pero en la misma medida que dejarte llevar exclusivamente por la razón, en ambos casos me parece que estamos ante comportamientos patológicos. Otra cosa es que tus acciones no concuerden con las acciones del común de la gente, ahí es donde yo no veo, por principio, "irracionalidad."Razones" hay tantas como personas, incluso el atentar contra la propia vida puede ser una acción perfectamente "racional" y meditada que surge tras un cálculo entre lo que nos pieden los instintos, nuestros sentimientos y nuestra razón.
Muxussss
María

Samantha Keyela dijo...

ya ,Maria, pero ¿qué se entiende por "deseo irracional"?

Muxus, guapísima

;)

Ladyc dijo...

Hola, estoy en la tienda, así que voy a participar como pueda de esta charla, mientras me dejen los clientes.
Para definir "deseo irracional" habría que definir, al menos, lo que uno entiende por razón. Para mí la razón es un instrumento de la psiquis consciente que nos ayuda a encajar con éxito en nuestro "ecosistema" en pro de nuestra supervivencia y nuestra felicidad a largo plazo. La falta de razón implicaría entonces el "olvido" de ese fin, por una felicidad más inmediata. Por eso, el "deseo irracional" lo entiendo como un deseo que, sin responder a ese fin adaptativo, su satisfacción puede resultar azarosamente exitosa o complicarnos un poco la vida.
¿Yo tengo deseos irracionales? Sí, los tengo. Y a menudo me han complicado la vida. Pero, curiosamente, los deseos más gordos que he satisfecho, parecían muy irracionales a los ojos de los demás, mientras que para mí eran racionales pues los perseguí pensando en mi felicidad a largo plazo.

Ladyc = Lydia Pezzi ;-)

Clara dijo...

Por deseo irracional entendería, Sam, a dejarme llevar únicamente por la parte instintiva de nuestra naturaleza sin el conscurso de la parte racional, pero estos casos, cuando se dan,suelen ser patologías claras.Por ejemplo, se me ocurre cualquier comportamiento que deje totalmente libres los impulsos agresivos, sexuales, emocionales... sin tener en cuenta el contexto, el bienestar de los OTROS, el propio...
Yo sigo pensando que aquello a lo que estamos llamamando racional es el resultado de cálculos racionales,pero NO SOLO ,ni siquiera fundamentalmente.Y por eso creo que quien toma decisiones que van contracorriente-que parece que es a lo que se refiere el post original- no tiene por qué estar yendo contra la razón, sino contra un tipo de "razones" concretas: contra lo que se considera correcto en un momento y contexto determinado. Pero este tipo de actuaciones pueden ser decisiones totalmente acertadas a largo plazo-como dice Lidya- tanto a nivel personal como grupal (de hecho la mayoría de los avances de la humanidad se han dado gracias personas que "desafinaban" en el contexto en el que se movían).El quid está en que no todo el mundo tiene la lucidez para ver otro tipo de "razones" , ni, aunque la tenga, quiere o se siente capaz de enfrentarse a la opinión pública contraria para defenderlas.

Samantha Keyela dijo...

Vale, Maria, en ese contexto estoy de acuerdo con Lyd y contigo.
Bsos, as time goes by...

Sam/Orl (y ves a saber)

Ama de llaves de Rebeca dijo...

A mí me gustan los callos con garbanzos, o los garbanzos con callos, según se mire.

Raul Lilloy dijo...

los deseos que estan montado en carencias del pasado, son caminos fallidos, pueden llevarte a lo que hizo dick Hickock y su amigo en un pueblo de Kansas, puede que tambien lo sublimes y lo conviertas en "cartas a mi padre" de Kafka o cualquier cuento de Bukowsky.
No nos queda mas que estar accionado por deseos, deseo de ser escritor, politico, empresario o trapecista; lo bueno que tenemos los escritores que podemos mirar a la bestia que nos moviliza y tomar apuntes y convertirlo en una novela.

Raul Lilloy dijo...

la tactica es el deseo y la razon es la estrategia, pero la tactica dicta la estrategia,.
El deseo es la daga, y la razon los caminos para que esa daga se entierre.