sábado, 5 de febrero de 2011

Morituri





A Elvira Navarro, Eugenia Rico, Alberto Olmos y un servidor, los cuatro de la foto de arriba, nos falta un tornillo. Sólo eso explica que hayamos accedido a comparecer no sólo en la foto, sino también en un periódico, defendiendo los derechos de autor y, mucho más tibiamente, porque no es la que escribiríamos nosotros, la Ley Sinde. Aclaro que mi discrepancia con la ley no es por su blandura, como pensarán los malévolos, sino porque creo que falta un enfoque integral, que quizá permitiría no cargar tanto la suerte en lo represivo, y en lo procedimental y accesorio, que es lo que menos me gusta del invento.

Digo que estamos chiflados y ya se ve: aparte de recibir los insultos habituales de los integrantes de ese nuevo movimiento global, el ciberfascismo, nos han llamado ya en algún lugar "los cuatro jinetes del Apocalipsis", cuando lejos de anunciar catástrofe alguna intentamos buscar un futuro razonable, y no este presente atenazado entre empresarios timoratos y corsarios intrépidos. Donde los que mandan y medran son tipos como el inefable dueño de Megaupload, que enrolan en sus buques a millones de alegres grumetes que además apoquinan el pasaje (el caño de Megaupload que mola, el premium, no es gratis) sin pestañear y a sabiendas de que no hay una Armada británica o española que te cañonee y hunda como las había para los de la isla Tortuga. Así se le ve de relajado, en la foto.



También estamos locos porque en un periódico, y no es crítica al periodista, sino a la falta de espacio, siempre te cortan lo que más te importa puntualizar: como en la declaración que se me atribuye sobre la ilegalidad de la copia, precisar que es ilegal la copia cuando excede lo privado y se hace con repercusión pública, y que esa copia genera responsabilidad aunque no haya lucro (eso, el lucro, es lo que hace que, encima, sea delito). Y mira que lo recalqué dos veces.

O como silenciar nuestra insistencia en que no vale sólo con las leyes protectoras y restrictivas, que hay que mover de verdad el mercado digital, con otros precios y filosofías, que no serán los irreales que pretende el bando pirata (que no cubren ni los costes mínimos) pero tampoco los que hoy muestran las tiendas virtuales en sus exiguos catálogos.

En ese empeño estamos también los creadores, y me da mucha rabia que esta noticia haya salido antes de que esté disponible mi oferta legal, que debería encontrarse ya online, pero que se ha retrasado unos días por problemas de producción. Es lo malo que tiene la edición digital legal y profesional, que es más lenta y difícil que la ilegal amateur, porque entre otras cosas hay que cuidar bien la calidad del texto y el archivo y obtener los derechos de los autores de las cubiertas, por ejemplo, lo que lleva bastante más tiempo que escanear de cualquier manera y arramblar con todo sin encomendarse a Dios ni al diablo.

En fin, ya sólo es cuestión de días. E insisto en que muchas de las objeciones que ahora se nos hacen a los autores, no las van a poder hacer a la oferta digital legal de este cura. No os puedo adelantar nada, pero de por dónde va os dará una idea este sitio, que hablando de cine hace una propuesta que los alegres cofrades del bando de lo gratis (y sus prósperos propagandistas y abogados) han acogido con significativa frialdad. De verdad que hace falta abrir esta vía, para empezar a poner las cosas en su sitio. Y para que acabe tanta demagogia barata (tampoco ausente en el bando defensor del antiguo sistema) que ofende la inteligencia y nada resuelve.

Abrazos.

30 comentarios:

The Pole placement dijo...

Completamente a favor de los derechos de autor. Faltaría. Pero mi abuelo era herrero y cuando inventaron los coches tuvo que cambiar y adaptarse. Creo que la mayoría de la gente no quiere aprovecharse ni lucrarse del trabajo de otros, pero es inconcebible, por ejmplo, que en España la diferencia entre un libro en papel y la versión en ebook sea como mucho de 2 euros. ¿Se piensan que somos tontos?

Silva, Lorenzo dijo...

A lo mejor te sorprende, The Pole, pero en tu afirmación final estoy 100 por 100 de acuerdo, y lo voy a demostrar. Lo que no creo tanto es en el derecho a apropiarse de lo que es caro (¿por qué la gente no lo aplica en las tiendas de Louis Vuitton?), y mi enfoque para corregirlo no es la represión, sino la oferta alternativa, pero ha de haber reglas del juego.

Pedro de Paz dijo...

Pole, ni la evolución ni la adaptación legitiman determinadas actitudes. Cuando el que inventó el coche compitió en producto con tu abuelo no le robó las herramientas de la herrería para construirlos. Nadie niega la bonanza ni el beneficio bajo determinadas circunstancias de los sites de descarga ni del libre intercambio y el flujo de información cultural pero cuelga en ellos la novela que hayas escrito TÚ, no la mía. Al menos sin mi permiso.

Ahora, si hablamos de debatir determinadas carencias del sistema, que las tiene, pongámonos a ello, pero tal y como indica Lorenzo, con reglas legítimas.

Excelente la entrevista de ABC, Lorenzo. Muy lúcida.

Samantha Keyela dijo...

La nueva versión de la Ley pasa los peros que desde el punto de vista de garantías jurídicas pusieron y suscribimos algunos, pero como decís es un parche y, faltan más cosas: acceso legal y a precio proporcionado a contenidos digitales de pago y sobre todo, educación ética a todos los puñeteros españoles de todas las edades, porque somos el país donde si no te escaqueas de algo te llama idota hasta la madre que te parió.
Me parece excelente el Manifiesto "Don't make me steal" que por supuesto ya he suscrito sin dificultad. En el caso del cine además, los que lo amamos lo tenemos ya algo más fácil gracias a iniciativas como la de filmin.com, una pura delicia que poco a poco va creciendo, para mayor felicidad nuestra. Para la música también hay soluciones legales económicas desde hace tiempo, con la ventaja de que encima puedes adquirir productos no editados aún en España o que nunca se editarán, y espero que con los libros pase lo mismo pronto, para bien de los que desean leer en formato electrónico.

Omoloc dijo...

Creo que no deberíais polarizar las respuestas. Lo de "culturetas" vs "ciberfascistas" no es bueno para nadie.

Yo estoy cerca del mundo del cine por varios lados, y por otro soy informático. Veo piratería informática todos los días... pero ¿habeis visto a algun ingeniero o a alguna empresa llamando chorizos o ciuberfascistas a sus clientes potenciales?

¿Podríais decirme cual es el índice de piratería en prensa escrita? ¿Cuantos escaneos de periódicos se suben a Megaupload? ¿Cuanta gente se lo descarga? Apenas ninguno ¿Por qué? Porque fueron más listos que nadie y fueron los primeros que se adaptaron al medio.

Un saludo

Omoloc dijo...

Por cierto, a menos que las hayais hecho vosotros y sean de vuestra propiedad, las dos fotos que acompañan este texto infringen la Ley Sinde.

Lo siento, pero deberíais eliminarlas.

Silva, Lorenzo dijo...

Llamo ciberfascista a quienes no saben disentir sin insultar y agredir. Es una mera descripción de un comportamiento que, como los de los años 30, recurre a la violencia para imponer sus posiciones, en este caso la violencia adaptada a la red. Y esa fauna abunda en los foros del todo gratis, ellos sabrán por qué. Ni mucho menos aludo con ello a los lectores, ya compren o descarguen. La foto grande tengo permiso para usarla, por mi relación con la noticia y con sus autores. La otra es tan pequeña para que no exceda de lo que sería un derecho de cita que no infringe su copyright. Pero la retiro tan pronto como el dueño me diga que lo considera excesivo, aun a esos efectos.

Omoloc dijo...

Gracias por contestar, Lorenzo

Segun esa definición de ciberfascista, tú mismo lo serías ¿no? Porque con esa palabra estás insultando al disentir.

El derecho a cita no existe en los blogs, porque no son un medio de comunicación, y el argumento de "lo quitaré si el dueño me lo indica" es el mismo que usa Megaupload.

De lo de la prensa escrita no me dices nada.

No pretendo tocar las narices, (aunque mis amigos me dicen que me encanta discutir por discutir) en serio, pero insisto en que la Ley Sinde NO SOLUCIONA NADA de lo que pretendeis vosotros (¿sabeis lo que es un proxie?) y sin embargo da un poder muy peligroso al gobierno de turno y a los gestores de los derechos de los autores.

Yo estoy con los autores, pero SOLO con los autores. Las editoriales, las discográficas, las distribuidoras mercadean con la cultura y no respetan a los autores. No digamos ya la SGAE (me encanta lo de que tengas que pagar a la SGAE cuando das un concierto con tus canciones). Como guionista, no cobraría un duro de un DVD vendido (si alquilado) sencillamente porque en la ley "se les olvidó" añadirlo. ¿Defendemos a los autores o a las grandes industrias?

Participo en un blog: Admiradores de Bill Mantlo. http://admiradoresdebillmantlo.blogspot.com/
Bill Mantlo fue un magnifico escritor de comics (Marvel) en los 70-80. Guionista de colecciones como ROM o Los Micronautas, que fueron muy alabados en su día, pero que por problemas entre derechos de las editoriales no han podido ser re-editado nunca. Inventó personajes como Capa y Puñal y suyas son algunas de las mejores etapas de series como "Peter Parker: The Spectacular Spider-man, The Incredible Hulk o Aplha Flight. Fue expulsado por defender los derechos de los escritores en contra de su contrato. El tio hacía de todo y supo reorientarse y trabajar como abogado.

Bill Mantlo sufrió un accidente de coche en 1992 y ha quedado incapacitado. Marvel no ha movido un dedo para ayudarle económicamente, y las únicas iniciativas han surgido de sus seguidores (Una revista benéfica y unas pujas de originales), o ese blog que intenta denunciar su estado y que podría ser cerrado ya que enlaza a comics de Bill Mantlo que pertenecen a Marvel. Y te aseguro que Si alguien denuncia ese blog no sería Bill, ni su hermano Mike, que es su tutor legal.

Me gustaría que se hiciesen leyes que defendiesen a los autores, pero desde luego, la Ley Sinde no es la solución... ni siquiera es buena para los autores.

Un saludo.

Silva, Lorenzo dijo...

Omoloc, con mi calificativo no me refiero a mis discrepantes, sino a los discrepantes intolerantes y agresivos, a los que simplemente describo con un término acuñado mucho tiempo ha para designar a quienes no saben discrepar sin golpear. Referido a ellos, no es insulto, como no lo es llamar prevaricador a quien ha prevaricado, por ejemplo.

Y el derecho de cita lo otorga una ley (la LPI, en su art. 32) que habla de insertar algo ajeno en una "creación". No restringe nada a los blogs, que son creaciones como cualesquiera otras. Y como estudiábamos los que hicimos Derecho: "Ubi lex non distinguit, nec nos distinguere debemus". Hay una pega que sí puedes ponerme: lo he buscado por todas partes, pero no consigo encontrar el nombre del fotógrafo, que me gustaría citar para cumplir fetén con el ejercicio de ese derecho de cita. Si alguien lo averigua, por favor que me lo diga.

Y hay una diferencia entre Megaupload y yo: mi negocio no se basa en almacenar material ajeno, ni ellos tienen el menor cuidado en minimizar o limitar el uso que puedan hacer de él, como sí hago yo.

Omoloc dijo...

No soy abogado, soy informático, así que mis disculpas por adelantado si me equivoco, pero el derecho a cita se aplica para "fines docentes o de investigación, en la medida justificada por el fin de esa incorporación e indicando la fuente y el nombre del autor de la obra utilizada" (que es la parte que tú indicabas) y respecto a los medios indica explicitamente que las "reseñas o revista de prensa tendrán la consideración de citas".
Un blog no tiene fin docente ni de investigación, y no es una reseña o revista, así que queda libre a la interpretación... antes de un juez... pero con la ley Sinde, la interpretación queda a cargo de la comisión del gobierno de turno. ¿no es así? en ese caso ¿puedo echarme a temblar?

El negocio de Megaupload se basa een que usuarios compartan archivos. En muchos casos se usa para intercambio de archivos de gran tamaño entre particulares, en muchos más se usa para compartir música, libros y películas.

Megaupload da un servicio de compartir archivos y hace que lo que todos nosotros hacíamos cuando eramos muy jóvenes (copiar los LP a cinta, o copiar de cinta a cinta, o grabar de la tele o de la radio, cosa que, parece, nos convertía en fanáticos del "todo gratis" aunque entonces no lo supiesemos), hace, digo, que esa costumbre de compartir que siempre hemos tenido se nos vaya (a todos) de las manos, lo mismo que con el P2p.

La solución no es hundir Megaupload, porque tiene un uso legítimo, y porque siempre habrá una alternativa. La solución TIENE que ser otra. Y las hay, y ya las hemos visto. En prensa con los periódicos on line y en el campo de la música con iTunes y similares (Y todavía hay gente diciendo que mientras se pueda conseguir gratis la gente no pagará por ello). Pero seguimos empeñados en llamar ladrones a nuestros clientes.

A mi lo que me parece un robo es que un escritor se lleve un 10% de lo que cuesta un libro. No hablemos ya de lo que se lleva un guionista de cine.

Internet no es un enemigo a abatir, es un nuevo paradigma. Y la Ley Sinde es una chapuza, y no defiende al autor, y no soluciona nada y podría llegar a crear problemas nuevos.

Perdón por el tocho y gracias por tu atención.

Un cordial saludo.

Silva, Lorenzo dijo...

Nada, gracias a ti, Omoloc, por tu intensa aportación.

Para mí Internetno es el enemigo a batir, llevo 11 años aquí (y 11 regalando a través de ella buena parte de mi creación). Lo que no me gusta es que se nos pretenda hacer comulgar con la rueda de molino de que en la red no vale lo que vale ahí fuera. Que en la calle no me salto los semáforos en rojo, pero aquí sí, y además tengo el derecho fundamental a hacerlo

Soy muy consciente de que hay nuevos modelos que explorar, y en ello estoy, con mis limitaciones (lo mío es escribir libros), tirando del carro como no imaginas y tratando de sacar a los editores de sus viejas concepciones. Porque el buen editor, y lo digo con conocimiento de causa, es valioso y sirve para potenciar tu trabajo, y antes que descartarlos prematuramente como residuos del pasado prefiero ver si pueden compartir el futuro, y colaborar con ellos fructuosamente en el digital, como he hecho en el papel.

Pero todos los esfuerzos que uno haga (y te aseguro que mis libros van a salir a unos precios que nada tienen que ver con lo que hay por ahí ahora mismo), no sirven de nada si no hay unas mínimas reglas del juego y si hay un puñado de gente vociferante que quiere impedir a toda costa que las haya.

Sobre Megaupload: nada que objetar a esos usos alternativos legales, que conozco. La pena es que su tráfico y su negocio lo cimentan sobre la carga y descarga de archivos copiados sin permiso, y lo saben, y no hacen nada por impedirlo, lo que como informático sabes que les sería facilísimo, con una programación nada complicada, si de veras tuvieran interés. Pero a lo mejor entonces no vendían tanta publicidad. Te pido que reflexiones sobre lo que siento cuando pincho un enlace que lleva al archivo de una novela mía, copiada sin mi autorización, llego a Megaupload y veo que al final mi trabajo sirve para anunciar un casino virtual o una página de contactos/prostitución. Reclamo mi derecho moral a que mis esfuerzos no sirvan para vender esas cosas, que respeto (o no, depende) pero no entran dentro de lo que quiero fomentar.

En otro orden de cosas, te agradezco tu talante dialogante y constructivo. Por desgracia, no es el que me encontrado en otros defensores de la cultura gratuita (por cierto, no me compares con los cassettes, aquello, como bien sabes, era muy limitado y aunque había gente esforzada que luego los vendía en el Rastro, en un 90 por 100 se traducía en copia privada, a la que nada hay que objetar; el problema viene cuando lo cuelgo en una pagina que sale en Google y de copia privada se convierte en copia potencialmente universal).

Silva, Lorenzo dijo...

Ah, y nunca me oirás llamar ladrón a un lector que me lea, ya compre el libro, lo descargue o lo robe. Aún en ese caso, le habrá robado al librero o a la biblioteca, no a mí: para mí un lector siempre es un regalo, cuando lo es de verdad, y los que no son de verdad los agradezco pero no es para quienes trabajo. Por eso cuando señalo a quien hay que atajar hablo de Los Otros, de esos que se ponen en medio para alimentar su negocio con mi trabajo sin mi consentimiento.

Saludos cordiales.

Silva, Lorenzo dijo...

Sobre el derecho de cita, en general y en particular en los blogs:

http://bloguerlaw.blogspot.com/2008/09/el-derecho-de-cita-y-su-utilizacin-en.html

Interpreta la Ley a la luz del Convenio de Berna y creo que llega a conclusiones muy razonables, a las que suelo someterme en su uso en mis escritos (yo que no soy profesor en el sistema reglado). En particular, al interpretar "los fines de investigación". Y cito, ya que con el enlace de arriba cumplo con los requisitos de citar la fuente:

"La expresión para fines de investigación da un margen mucho más amplio. Amplio, porque cualquier persona se encuentra perfectamente capacitada, para llevar a cabo una investigación o estudio de un tema cualquiera y realizar la inclusión de la cita, para, con un espíritu crítico, valorar y reseñar los puntos de encuentro o desencuentro con el mismo, o cuales serían sus aportaciones al respecto. Yo creo que del espíritu de la ley se desprende una clara e inequívoca actitud del legislador de intentar evitar la reproducción parasitaria sin ninguna aportación que afecte la normal explotación de la obra."

Microalgo dijo...

Muy interesante (y útil) lo del derecho de cita, Maese Silva. Gracias.

Mis reticencias respecto a la ley, quiero aclarar, no se refieren a lo adecuado de proteger la propiedad intelectual, sino a la posibilidad de aplicar dicha ley. Si no hay quien toque a Megaupload, por ejemplo, ¿no es un brindis al sol? ¿Cómo controlar que uno suba allá y se baje de allá lo que le venga en gana?

Mi pregunta no es meramente retórica. De verdad que no sé cómo van a controlar eso.

Omoloc dijo...

Un placer charlar con usted, Don Lorenzo.

El artículo del link que indicas acaba con este texto:
"(...) no existe ningún impedimento (...) siempre que se respeten los presupuestos objetivos establecidos en la norma. A mi juicio son los siguientes:

1.(...)
2. (...)
3. Sólo podrá realizarse con fines docentes o de investigación.
4.(...)
5.(...)"

Y obviamente ese punto da lugar a interpretación. Esa interpretación antes la hacía un Juez. Ahora no.

Una duda. Cuando dices "Que en la calle no me salto los semáforos en rojo, pero aquí sí" ¿te refieres a los particulares o los Megauploads? Porque si te refieres a los particulares (y entiendio que si porque, en la Mula o en el Torren, no hay megauploads entremedio), entonces enlazo con mi respuesta a esto:"no me compares con los cassettes, aquello, como bien sabes, era muy limitado" y es que ahí está la clave. A nivel particular, copiarse un LP de un amigo a cinta, era el equivalente a saltarse el semáforo en rojo EXACTAMENTE IGUAL que ahora. Puede parecer una tontería, pero no lo es. Yo tengo decenas de cintas grabadas. Mi copia era masiva. No hay diferencia entre lo que se hacía entonces y lo que se hace ahora A NIVEL PARTICULAR, pero sí que la hay a nivel del creador (o de la compaía explotadora) porque antes de un LP original podían hacerse, como mucho 100 copias. Y ahora de una sola copia original pueden hacerse infinitas copias, lo que se traduce en un perjuicio detectable. Pero conceptualmente, a nivel de usuario valedor del "gratis total", si copiabas cintas, tu también te saltabas los semáforos en rojo. Por eso digo que es lo mismo, pero que se nos ha ido de las manos (a todos).

Entiendo vuestra impotencia, al ver vuestra obra anunciando juego on-line sin control... pero la Ley Sinde no soluciona eso. Si te sirve de consuelo, yo cuando he usado Megaupload o Rapidshare (he vuelto al Torrent, que me resulta más cómodo) lo he hecho saltandome sus sistemas, con un programa que me evitaba pagarles un duro, y que me ocultaba cualquier publicidad. O dicho de otra manera, también cobran de su propia moneda.

Un saludo

Omoloc dijo...

Contesto a Microalgo. Hasta yo donde entiendo, la ley pretende cerrar una serie de páginas alojadas en España que hacen link a esos sitios (que son en realidad las que hacen que esos links tengan utilidad, porque de nada sirve que Megaupload tenga un fichero de una peli, si nadie sabe que está ahí para bajarlo). Estas webs ya se han intentado cerrar legalmente, pero los jueces han dicho que tal y como están las leyes en España SON LEGALES (aunque creo que todos estamos de acuerdo con que, serán legales, pero también son ilégitimas, y que eso no es sino un fallo de la ley tal y como está redactada hoy en día). La ley Sinde pretende cerrar esas webs "preventivamente" sin tener que recurrir al juez (que les va a decir que no se cierra).
Obviamente, mientras hablamos de la ley, y como todavía no se ha aprobado, aquellas de esas webs que estuvieran alojadas en España estarán siendo trasladadas fuera de España.
El siguiente intento de los valedores de esta ley sería conseguir que los operadores que nos dan acceso a nosotros a esas webs fuera de España, lo cortasen. Es decir: LO CENSURASEN. Aquí llevado al límite, entraría cortar el acceso a Megaupload, y similares. Y una vez más, ese intento de poner puertas al campo fracasaría, porque nada impediría que nos conectásemos a equipos que, desde fuera de España, redirigieran el tráfico hasta nuestro equipo, saltandose semejante ridicula restricción (yo le encargo la descarga a un equipo en Finlandia que no está vetado y ese equipo es el que conecta a la web de links, y me lo re-envia). En este caso la información iria "oculta" por lo que no habría forma de pedir que se cierre dicha conexión.

El problema es que, en lugar de intentar colar este apaño en una Ley de sostenibilidad sin que se notase, que fue lo que se intentó en un principio, deberían haber intentado modificar la ley de Propiedad... (por ejemplo, indicando que una copia privada debe hacerse SIEMPRE de un original, cosa que a simple vista solucionaría todo el embrollo, y parece que no se le ha ocurrido a nadie. Por ejemplo haría que no se pudiese cmpartir nada por Torrent, porque la copia local de un usuario, de la que se copian otros, ya no sería una copia original) pero eso llevaría tiempo, y la intención es cortarlo cuanto antes "como sea"

Lo dicho, en la práctica, no va valer para nada (para nada bueno para los autores, al menos, por muy contentos que se pongan) pero si que introduce elementos de control fuera del alcance de los jueces.

Un saludo!

Microalgo dijo...

Agradecido por la aclaración, Maese Omoloc. Confirma lo que yo pensaba, poco más o menos.

Silva, Lorenzo dijo...

Omoloc, yo no me pongo nada contento con esta ley. Como creador cuya obra circula (si no circulara, me daría igual) me cuesta imaginar que en esta merienda de negros vaya a tener demasiadas alegrías, con ley o sin ella. Estoy de acuerdo contigo en que hay que reformar la LPI, pero si un parche como la LeySinde ha costado un diluvio, imagina lo que sería rehacer la Ley sustantiva. Me parece que nos da el 2022 y sigue pendiente.

Los cassettes, aunque los discos fueran de tu amigo, eran copias privadas, porque entre tu amigo y tú había una cercanía cuasifamiliar, y aun si discutieras esto, su potencial lesivo era irrelevante. Era saltarse el semáforo en rojo cuando no venía nadie, si me permites el símil. Pero esto (y me refiero a colgar enlaces), es como bien sabes otra cosa: vacía de valor el producto cultural en soporte digital. Ésa es la cuestión, y si queremos abordarla o no. Por eso me gustaría que no nos perdiéramos en subterfugios, ni los procedimentales en que ha acabado cayendo la Ley, ni acerca de lo que es comunicación pública, enlaces versus archivos y demás filigranas de los del todo gratis. Pero la Ley tiene una virtud: ha sacudido un panorama en el que nada parecía poder cambiarse. Eso es lo que saludo, más que nada.

Para mí, y aunque sé que todo se puede burlar, el quid está en que no sea tan alarmantemente fácil y masivo como es ahora. Hasta los niños de 8 años, sin muchos rudimentos de informática (lo he visto, tengo niños de esos en casa) pueden conseguir en seguida cualquier material copiado ilegítimamente en este país. No ocurre así en Francia por ejemplo. Y no digamos en Estados Unidos.

Y no me consuela que tú sepas saltarte los pagos y peajes de Megaupload: la mayoría no sabe, ni siquiera lo intenta. Qué más le da, si la ganancia excede al quebranto.

Omoloc dijo...

Me hace gracia lo de "su potencial lesivo era irrelevante"... será comparado con lo de ahora ¿no? porque en aquella época las quejas eran las mimas... Aunque también es cierto que la gente compraba para compartir y no ser un gorrón.

En USA no hay tanta piratería. En USA tienen Hulu y Netflix. Yo los ultimos DVDs que he comprado (Que eran las temporadas de LOST que ya había visto descargadas, y que aun no he abierto por cierto) los he comprado en UK porque me salían mucho mejor de precio y me consta que mucha gente lo hace. ¿Se contabiliza eso en las bajadas de ventas en España?

Por cierto: mi primo ha puesto a la venta un libro en Internet, sin protección anticopia y a bajo precio:
http://guionespuntoscomas.santiagopajares.com/
ya te contaré qué tal la experiencia.

Un placer.

el chico de la consuelo dijo...

Hacia tiempo que no leía una discusión tan instructiva por las dos partes (silva y omoloc), llevo un par de dias dandole vueltas. Enhorabuena a los dos.

Omoloc dijo...

Un link curioso:
Neil Gaiman contando cómo la "piratería" ayudó a vender sus libros.
http://www.mediabistro.com/ebooknewser/neil-gaman-talks-about-how-piracy-helped-sell-his-books_b5929

Salu2!

JUAN dijo...

Totalmente a favor de las descargas.Yo he descargado miles de libros, pero estoy seguro que gasto mucho más en libros que cualquiera que no lo haga. Las descargas me sirven para comprobar lo que quiero o no quiero comprar (antes eso lo acía pasando horas de pue en la sección de libros de El Corte Inglés. Casualmente hoy me han recomendado un libro suyo y recordé que lo tenía guardado, así que le he echado un vistazo. Confieso que no lo he leido entero, ni lo haré. Da la casualidad de que soy Secretario Judicial y con ver dos o tres pasajes de su libro donde habla de mi profesión he podido comprobar su ignorancia. Tal falta de interés en documentarse sobre lo que está escribiendo, su ignorancia sobre el funcionamiento real de un Juzgado, ha hecho que pierda todo interés por su obra. Los Secretarios judiciales somos fedatarios públicos, con carácter de Autoridad, tenemos tratamiento de Señoría (los GC deberían dirigirse a los Secretarios Judiciales como Su Señoría) un juez tiene tratamiento de Su Señoría y un Magistrado de Señoría Ilustrísima. Un levantamiento de cadáver es nulo sin la presencia de un Secretario Judicial, al igual que una entrada y registro, en el que no tiene intervención el Juez, pero que es nula sin intervención del Secretario Judicial, quien, en su condición de Autoridad, da órdenes a los Agentes de la Autoridad sobre su realización. En fin, si no se documentó para escribir su libro, no quiero aburrirle ahora, ya que presumo su nulo interés en el funcionamiento "real" de un Juzgado. Que pena. Tendré que seguir leyendo las aventuras de Kurt Wallander, prefiero algo lejano y real, que no algo aparentemente cercano pero chapucero.

Omoloc dijo...

Otro link en la linea de lo que dijo Neil Gaiman:

Free Monty Python Videos on Youtube Lead to 23.000% DVD Sale Increase
http://www.slashfilm.com/free-monty-python-videos-on-youtube-lead-to-23000-dvd-sale-increase/

Saludos!

Silva, Lorenzo dijo...

Totalmente de acuerdo, Omoloc, en que la circulación gratuita puede ayudar a subir ventas, siempre y cuando se establezca una cultura que compatibilice ambas vías, pero lo que estamos a punto de tener aquí, entre la lentitud de la industria y la voracidad con que se han montado negocios basados en las descargas, es una cultura que descarta la vía legal, por inexistente, para centrarse en la irregular o no autorizada, por demasiado fluida. Por eso creo que hay que actuar en las dos líneas, ser más agresivo en la oferta legal, y no dejar tan abierta la otra.

Y al señor secretario que descarga y que parece tan preocupado de las leyes que regulan lo suyo (no así de las que regulan lo de otros), me gustaría que me señalara el pasaje concreto en que se registra o se levanta un cadáver sin secretario judicial en mis novelas. Desde la primera ("El lejano país de los estanques") ahí están sus colegas, entre los que por cierto cuento con muchos lectores que no han dejado de felicitarme, supongo que porque entienden de forma diferente las leyes o quizá porque no han leído tan a la ligera las novelas.

Pero vamos, vaya usted y lea a quien quiera, aunque ya que es tan tiquismiquis, mejor no se fíe. Una vez tuve ocasión de hablar con un abogado sueco sobre la fidelidad a la realidad a la hora de mostrar los asuntos legales en las novelas de sus compatriotas y tampoco crea que es para echar cohetes...

Silva, Lorenzo dijo...

Ah, muchas gracias, ChicodelaConsuelo. Yo le agradezco a Omoloc que haya venido a aportar su punto de vista constructivo.

Y no puedo dejar de comentar otra cosa: qué tierno el detalle de que los GC deben tratarles de Señoría a los secretarios. Sinceramente, creo que tienen cosas más importantes que hacer. Yo no pienso reprocharles que sean negligentes a este respecto.

el chico de la consuelo dijo...

Gracias a ti. Me quedé el otro dia alucinado cuando descubrí que hace unos meses me hacias alusión en tu post del "efecto piquero"...y no precisamente por poner tu libro por las nubes.

al hilo de la conversación no me puedo resiistir a participar aunque no esté a vuestro nivel...¿Es legítimo copiar los discos de quienes se han pegado media vida moviendo los labios en play back en lugar de cantar y a quienes me han vendido como recopilación el mismo disco que ya me habian vendido antes?
¿Sería legitimo que cambiaras la portada y el título de uno de tus libros, cambiaras la frase incial y lo vendieras como algo nuevo?

No me voy a desgastar intentando convertir en legal lo ilegal,vale será ilegal, pero es que nos han tomado el pelo de una manera tan bestia tanto tiempo, que ahora por lo menos tenemos unos años para ejecutar nuestra venganza, aunque es cierto que provoquemos daños colaterales.

PS-. poniéndome en plan tiquismiquis como su excelencia el secretario judicial, los que nos bajamos del megaupload seriamos más receptadores que ladrones ¿no?

el chico de la consuelo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Silva, Lorenzo dijo...

No creo que seáis ni ladrones ni receptadores, chicodelaconsuelo. Simplemente os aprovecháis de una riqueza expoliada que otros dejan a merced del disfrute público.

Sobre si tienes derecho a hacerlo con los músicos por lo poco que curran, eso es algo entre tus ídolos musicales y tú, ellos sabrán y tú sabrás.

Pero ya he dicho que yo al que se baja no lo persigo, entiendo que aproveche lo que pueda, aunque yo prefiera no hacerlo por lealtad a mis principios.

El receptador es el que vende o distribuye (lucrándose) mercancía adquirida de forma ilegítima. Ergo más bien es receptador Megaupload.

JUAN dijo...

Bueno, en primer lugar, yo nunca he exigido a los GC que me traten de Señoría (aunque es el tratamiento que nos corresponde según la Ley Orgánica del Poder Judicial), pero nunca llamaría a la Guardia Civil para preguntar por una investigación, ni me referiría al juez como Su Señoría.
En El Alquimista Impaciente, al final, los dos Guardias civiles van al Juzgado por la tarde y encuentran al pobre juez trabajando, redactan ellos mismos una "orden", dan dos patadas a la puerta y efectúan la Entrada y Registro. Esa "orden" tiene que ser un Auto motivado que no es válido sin la firma del Secretario Judicial, lo mismo que la entrada y registro. Si eso sucede en la vida real, el detenido sale a la calle a los cinco minutos, el juez expedientado o algo peor, y los GC ni se sabe...Respecto de la Guardia Civil, es un Cuerpo al que tengo en gran estima. Recuerdo con cariño, cuando en un pueblo castellano, más o menos en la época en que se escribió su novela, después de ocho horas haciendo un registro, los Guardias Civiles tuvieron el detalle de traerme unos bocadillos y una coca-cola... Tienen mucho mérito porque trabajan sin medios y lo suplen con imaginación y esfuerzo. Hace poco vinieron al Juzgado a pedirnos folios, porque no tenían presupuesto para comprarlos...
Puede que sea tiquis miquis, pero le gustaría que lo fuera en el caso de que algún día cayera en manos de algun tipo de juez (que los hay) estuviera allí un Secretario Judicial para pararle los pies. Yo he tenido que hacerlo en alguna ocasión, y me ha resultado más difícil, y me ha supuesto un gran desgaste personal, en parte gracias a la mala prensa y al desconocimiento de una figura que no es sino una garantía para los derechos de los ciudadanos. Una función que desde la posición que algunos se empeñan en asignarnos, de asistente del juez, es muy difícil de realizar.

Silva, Lorenzo dijo...

En la novela el secretario judicial de cuya intervención se prescinde es un delincuente implicado en la trama que se quiere desmantelar. Lo que obliga a prescindir de su intervención, que sería suplida (la novela no entra en todos los detalles procesales porque al lector común no le interesan) en la forma prevista por las leyes, como ocurre cuando cualquier otro funcionario público se pone a delinquir en el ejercicio de sus funciones.

Si lo que quiere decirme es que es metafísicamente imposible que un secretario judicial sea un delincuente, bueno, es una afirmación interesante, pero no sé qué tiene la oposición a secretario judicial que vacuna a quien la aprueba contra un riesgo que está presente en cualquier otro colectivo, guardias civiles y jueces incluidos...

Como ha decidido no leer nada más, no le pido que repase las otras entradas y registros y levantamientos que hay en las novelas, para ver que el secretario siempre está ahí, y hasta con su nombre y apellido en muchos casos. Lo que le permitiría apreciar mejor la excepcionalidad del caso que ha elegido, omitiendo además una circunstancia relevante que es la que lo explica todo.

También yo valoro en mucho la función del secretario judicial, cuando es honrado y trabajador como presumo (y he comprobado, como abogado) que son muchos de los que desempeñan ese puesto. De hecho, en otras novelas (vid. El lejano país de los estanques) su experiencia compensa la bisoñez del juez. Pero eso no excluye que, como en cualquier otro colectivo, haya quien no resulte irreprochable.