Y he aquí que el día de Navidad amaneció radiante en Venecia y decidimos ir al Lido a buscar las huellas de Tadzio y Von Aschenbach. En fin, no estaban ninguno de los dos, sólo un montón de casetas vacías y unos hoteles cerrados a cal y canto. Por ejemplo, el opulento Excelsior, donde paran las estrellas del cine, y cuyo embarcadero se veía así de fantasmagórico:
O el legendario Hotel des Bains, que está aún peor: de obras y rodeado de andamios.
Pero bueno, lo que importaba era ir allí y hacer el homenaje. Por cierto, Venecia es un lugar estupendo para pasar la Navidad. O la Navidad es un momento estupendo para pasear por Venecia. El orden de los factores, esta vez, no altera el producto.
Abrazos.
2 comentarios:
Maravillosa Venecia, me das envidia.
Disfrútala...
Qué lugar más maravilloso para pasar la Navidad. Muchas gracias por las fotos y por tus palabras.
Mis mejores deseos para estos días y para el año que pronto verá la luz, y por supuesto mucho ánimo para seguir escribiendo. Un fuerte abrazo!
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