La imagen que abre esta entrada es bien conocida. Se trata de Eleuterio Sánchez, alias el Lute, flanqueado por dos civiles que representan en ese trance a la ley que lo había juzgado.
Se me ocurre que es la analogía gráfica más aproximada que puedo encontrarle a la imagen que veréis más abajo, y que presenta al autor flanqueado por dos críticos y catedráticos del máximo prestigio, que más de una vez lo han juzgado (y sentenciado).
Bromas aparte, se trata de José María Pozuelo Yvancos y Ricardo Senabre, dos de los críticos más competentes (e incorruptibles) del panorama español, que en múltiples ocasiones se han ocupado de mi obra y en general lo han hecho con indulgencia, lo que no impide que cuando lo creyeron oportuno me hicieran alguna censura. Y para muestra, la reseña de Pozuelo sobre la última novela, Niños feroces. Para que se vea que esto no es vano pasteleo. Quien quiera comprobar cómo Senabre, allí donde halló algo que reprocharme, me lo ha reprochado, no tiene más que visitar mi web y ver, por ejemplo, lo que escribió sobre La sustancia interior.
Celebro que haya críticos de su fuste y su independencia, y por eso los invitamos a esta edición de Getafe Negro, donde se hizo la foto. Allí compartieron su saber con los alumnos de la Carlos III con gran generosidad (para los suspicaces, no se les pagó un euro por hacerlo).
En especial, quiero reconocer la valentía y la sagacidad con que Ricardo Senabre, una y otra vez, ha honrado la regla que prescribió Raymond Chandler al crítico literario: señalar el talento cuando aparece, y no limitarse a elogiarlo cuando se ha vuelto respetable. Son innumerables los autores noveles y desconocidos a los que ha reseñado favorablemente. Uno de ellos fue el autor de Noviembre sin violetas, un librito que vio la luz allá por 1995, a lo mejor os suena.
Abrazos.
P.D.: Para una encuesta personal. ¿Consideráis que el episodio de la muerte de Benjamin es tan consabido como dice Pozuelo y que por tanto narrarlo era superfluo? Lo digo porque mi impresión es que el grueso de los lectores españoles actuales de novelas ni sabe quién era Benjamin, pero me gustaría saber si mi percepción está desenfocada.


