No creo que un intelectual, como suele decirse (si esa palabra sigue valiendo para designar algo), o lo que yo prefiero creerme, un simple cuentacuentos, deba expresar en público a quién va a votar. Tengo en mente la advertencia del escritor serbio Danilo Kiš : el artista que se pone al servicio del poder o lo halaga de cualquier modo, se convierte en bufón.
No debo nada de lo que haya podido conseguir, ni un solo euro, a mi adscripción a ningún partido político. Nunca he pedido el voto para ninguno, ni lo haré. Respeto a los colegas que lo hacen, y que pueden tener sus legítimas razones. Las mías para no hacerlo también creo que lo son. Los he criticado a todos, porque no me gusta cómo están organizados ni cómo adjudican y reparten el poder, y quiero seguir haciéndolo. Y no espero que me den nada. Saludablemente, lo que tengo se lo debo a los lectores, y con ellos espero seguir tratando.
Por eso, nunca he declarado lo que afirma Libertad Digital y, quiero creer que siendo sorprendidos en su buena fe, recogen los de EcoDiario. La única fuente de la que pueden haber obtenido manifestaciones mías sobre las elecciones del 20-N es esta entrevista a El País y ésta a ABC y otros periódicos de Vocento (mismo texto).
Por favor que alguien busque dónde digo que votaré a Rubalcaba. Reitero lo que sí digo. Ni siquiera sé (aún) si voy a votar. Y soy de izquierdas. Y creo que Rubalcaba es un político muy capaz. Pero para una inteligencia media, queda un trecho largo hasta afirmar que he manifestado que vaya a votarle, o colegir que vaya a hacerlo. Lo que haga, insisto, lo guardaré para mí.
Abrazos.









