domingo, 24 de abril de 2011

La ética del espeleólogo





He aquí uno de los héroes de mi infancia: el Madelman Espeleólogo. Aún recuerdo las horas de felicidad pasadas en su compañía, haciéndole subir y bajar de los muebles del pequeño piso de mi familia en la colonia militar de Cuatro Vientos.

Me viene a la memoria este personaje a propósito de cosas que me ocupan estos días: una novela en la que se trata de profundizar en una historia olvidada, y algunas discusiones de actualidad en las que temo que nos quedemos en la superficie de las cosas, en lugar de descender al fondo, como prescribe la ética del espeleólogo. Lo último vale tanto para Siria (¿quién recuerda hoy a T.E. Lawrence, cuando ve las masacres de Deraa?), para la dichosa crisis y sus infinitos rebotes (¿quién recuerda al especulador que todos llevábamos dentro hace sólo 5 años?) o para la inacabable agonía del terrorismo etarra y sus contratiempos (¿quién se ha leído alguno de los autos judiciales sobre la excarcelación de Troitiño?).

En fin, que todo va muy deprisa, y ahondamos poco, y erramos mucho.

Abrazos.

Postdata: Un ejercicio de espeleología que os propongo, a quienes hayáis visto el documental "¡Copiad, malditos!", al que se refería mi entrada anterior en este mismo blog. Recordaréis la escena de los niños, discurseando sobre la piratería en el marco de un programa auspiciado por CEDRO. Confieso que me pareció, al verlo, un tremendo error por parte de CEDRO, una entidad a la que en general considero prudente y sensata. Pero hay una historia detrás, que se desveló en un foro y sobre la que el director del documental, Stéphane M. Grueso, dio (lo que le honra) estas explicaciones (con reproducción de la entrada del foro correspondiente). Precisamente ésa era mi intención al levantarle la liebre, darle la oportunidad de ofrecer su versión sobre algo que alguien, en público, presentaba de modo muy desfavorable. En este caso, prefiero reservarme por ahora mi opinión, y escuchar la vuestra, para terminar de formar la mía. Porque otro de nuestros problemas es que escuchamos poco. Calando a fondo en el asunto, ¿os satisfacen las explicaciones del realizador? ¿Tenéis las mismas impresiones sobre la actividad promovida por CEDRO con los niños que antes de hacer el ejercicio de espeleología?


7 comentarios:

Raúl Urbina dijo...

A mí me resulta especialmente interesante este ejercicio de espeleología que se nos propone. En principio, diré que la espeleología es un ejercicio de descubrimiento y, por lo tanto, uno puede tener cierto conocimiento e intuiciones de lo que puede encontrarse, pero solo bajando (recuérdese, con luz artificial y titubeante, entre fango, agua y criaturas tenebrosas).

Soy poco de posiciones partidistas. Por eso, diré que el documental Copiad, copiad, malditos fue un buen trabajo de espeleología. Sus autores descendieron a simas en las que yo no había estado y, con su visión, iluminaron la mía en torno a muchos aspectos. Luego llegaron otros grupos para matizar, oponerse o contraargumentar. Esto no significa que los autores del documental solo hubieran hecho un trabajo de poda en las ramas. Significa que las profundidades son, por esencia, intrincadas. Me gustó mucho tu post en el que mostrabas tu desencanto respecto al documental y me resulto interesante la entrada en la que se quejaba del uso que se hacía en el mismo de la actividad promovida por CEDRO, pero me siguió pareciendo interesante la réplica del director del documental en el blog.

En definitiva, la actividad del espeleólogo no es única ni definitiva. Es un trabajo que requiere de varios (es muy peligroso descender a la oscuridad solo). Es un trabajo en el que, dependiendo de las catas y el descenso, se pueden estudiar distintos minerales.

En suma, a mí me gusta la espeleología. Y me gusta leer la visión que tienes de este aspecto (en tus entradas, en la entrevista completa). Y me gusta el trabajo de Sthépane M. Grueso. Hay opiniones y opciones contrarias o distintas. Pero hablar (y no dogmatizando en uno u otro sentido) es la única manera de bajar.

(Yo tuve muchos Madelman: un policía montada del Canadá, un esquimal, un soldado... Quizá en todos los modelos puede subyacer un modelo y trasunto del mundo.)

Omoloc dijo...

Aun sin hacer el ejercicio de espeleología, y a falta de los solicitados comentarios, mi opinión superficial es esta:

- Cedro puede estar haciendo una labor educativa apropiada, necesaria y encomiable.
- Los responsables de la sala de prensa de Cedro han decidido ofrecer una imagen distinta y sesgada de esa labor, supongo que para agradar a algunos.
- Un abogado claramente posicionado se ha quedado con la visión segmentada mostrada por Cedro, dándole el sentido que a él le ha parecido.
- Un documental no se ha documentado como debería.

Conclusión: posicionamiento, deficit de escucha, falta de empatía. Lo de siempre. Al menos en esta sociedad 2.0, el que quiere, puede profundizar en la información. El que no quiere, ni ahora ni antes.

¡Un saludo!

PD: Me sigue gustando tu entrevista... la entrevista de EGEDA es la caña, pero por motivos diametralmente opuestos.

Carlos dijo...

"En este caso, prefiero reservarme por ahora mi opinión, y escuchar la vuestra, para terminar de formar la mía", dices. Aquí hay quien recoge tu guante: http://ibercrea.es/noticias/2011/el-documental-%C2%A1copiad-malditos-incumple-las-normas-de-imparcialidad-y-veracidad-exigibles-a-cualquier-informacion-periodistica/

Carlos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge dijo...

"Prefiero reservarme por ahora mi opinión, y escuchar la vuestra, para terminar de formar la mía". Esta es otra opinión sobre el asunto: http://ibercrea.es/noticias/2011/el-documental-%C2%A1copiad-malditos-incumple-las-normas-de-imparcialidad-y-veracidad-exigibles-a-cualquier-informacion-periodistica/

Carmen dijo...

Me gustaría explicar que "Educar para crear", www.educarparacrear.org, nació para dar respuesta a una necesidad de la comunidad educativa: formación sobre propiedad intelectual. En el día a día, en las aulas se plantean dudas sobre cómo utilizar obras protegidas por el Derecho de Autor y es nuestra labor facilitar esa información.

Por este motivo, CEDRO, junto con otras organizaciones, impulsó este proyecto. Nos sentimos orgullosos del trabajo realizado, al tratarse de una iniciativa seria, rigurosa y realmente útil.

A raíz del documental ¡Copiad malditos!, que consideramos parcial, se nos ha calificado de “manipuladores” entre otras lindezas. Formar e informar nada tienen que ver con manipular.

El fin de "Educar para crear" es ofrecer información sobre el mundo de la propiedad intelectual, entre ellas, las diferentes formas de explotación de las obras protegidas, tanto explotaciones legales (con todo el abanico de licencias existente) como ilegales.

Este tema ha sido tratado con mucha demagogia y es una pena que todas aquellas personas que han atacado esta iniciativa y a CEDRO no se hayan molestado en informarse adecuadamente.

En el web de "Educar para crear" está toda la información sobre la iniciativa. Una descripción de cada una de las actividades llevadas a cabo con los alumnos y profesores que participaron en este programa se puede consultar en esta dirección:
http://www.educarparacrear.org/alcala/experiencias.php?sec=3

El fragmento del vídeo al que se hace referencia en tu comentario pertenece a esta actividad:
http://www.educarparacrear.org/alcala/e4n1s1.php?sec=3&nuc=41&s=1

Me permito incluir como cita la conclusión de esta actividad:
“En la última fase de esta experiencia, los alumnos, ahora creadores, decidieron dar a conocer sus obras y compartirlas con otros a través de la red. Publicar sus vídeos hizo que el hecho creativo alcanzará su significado completo. Los mensajes que sus autores querían trasmitir llegarían, a través de la web, a numerosas personas. Compartir nuestras creaciones añadió una nueva perspectiva al tema de la propiedad intelectual.
"Todo, me ha encantado todo, sobre todo ver nuestro trabajo publicado y con ello, todo nuestro esfuerzo puesto en ello. Fue preciosa la parte de las entrevistas y las grabaciones, porque parecíamos auténticas cineastas. Este trabajo fue sin duda, algo que nunca olvidaremos ninguno de nosotros." (Escrito en el blog por Montse Moran, el 30 de mayo de 2008 a las 9:14)
Al decidir publicar los vídeos, surgieron algunas preguntas, ¿dónde podían publicarlo?, ¿Qué canales permiten que otros puedan ver nuestras obras libremente?, ¿cómo podemos, respetando el derecho de los demás a disfrutar de nuestros vídeos, conservar nuestro derecho sobre la creación que hemos hecho?
Para responder a estas preguntas tuvieron que buscar información sobre las reglas que presiden la difusión y sobre las licencias que las regulan. Algunos entran en la página de creative commons y ven otra manera de concebir los derechos de autor.
Finalmente cada grupo eligió cómo quería compartir su creación con los demás y se preocupó de reflejar el tipo de licencia escogida (creative commons, coloriuris, etc) al tiempo que señalaban adecuadamente su autoría.”

Creo que la lectura de estos párrafos acredita que se ha cumplido el objetivo que nos marcamos: formar e informar.

En CEDRO tenemos el compromiso con nuestros socios autores y editores de explicar a la sociedad cuáles son los principios de la propiedad intelectual. El principal, reconocido en nuestra legislación y en todos los tratados internacionales, es que el autor tiene derecho a decidir sobre cualquier uso que se haga de su obra.

Lorenzo, siento la extensión de este comentario, pero nos ha parecido conveniente aclarar este asunto en tu blog.

Saludos cordiales,
M.ª Carmen Cuartero. Jefe de Comunicación de CEDRO